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CONSEJOS PARA EMPEZAR A VENDER EN INTERNET

En un contexto tan particular como el que vivimos, vender online se presenta para muchos no ya como una alternativa, sino como una necesidad. Reinventarse o morir. Las restricciones de movilidad, de aforos y los cierres obligatorios son una realidad que ha cambiado la forma de comprar, probablemente para siempre. Por eso, queremos hablarte de nuestra experiencia y darte algunos pequeños consejos para empezar a vender en Internet, si es que estás planteándote hacerlo.

¿El fin del comercio tradicional?

No necesariamente. Pese a lo duro de la situación para muchas tiendas físicas y negocios de todo tipo, aún hay esperanza. El salto al e-commerce no debería significar la renuncia a la venta directa. Sólo un paso más en la llamada redigitalización. Porque sí, estamos en plena segunda explosión digital. Y así lo sosteníamos ya en una entrada de este blog, acerca de las oportunidades que toda crisis ofrece.

La venta online se puede convertir no en el enemigo, sino en el aliado para el comercio presencial. Especialmente en aquellos lugares de España en los que existen, además, importantes restricciones a la libertad de movimientos. Así ocurre con los llamados cierres perimetrales en comunidades autónomas como Asturias. Y en ciudades como Oviedo, Gijón o Avilés. Si mucha gente no puede llegar a tu tienda, tú debes llegar hasta ellos. ¿Cómo? Poniendo tu tienda, con todos sus productos y servicios, a su alcance.

El reto, tanto si sigues aguantando, como si  has bajado la persiana, es simple: sal a vender online. La crisis Covid-19, con todo lo que tiene de devastador, puede ser el impulso necesario para abrirse a nuevos horizontes.

Lo primero que tenemos que plantearnos para empezar a vender en Internet es de qué recursos disponemos, y qué esperamos de nuestro e-commerce.

Quiero vender online  sin complicaciones y no tengo una tienda física

A la hora de empezar un negocio online sin tienda física, debemos prever qué infraestructura vamos a necesitar. Si se trata de venta de productos de cierto volumen, necesitamos espacio. El necesario para el almacenamiento de stock y gestión de los pedidos, embalaje, etc.. La otra alternativa es recurrir a un sistema de dropshipping. Esto último nos permitirá revender directamente los productos de nuestro proveedor. Y de la manera más fácil, pues se volcarán en nuestro e-commerce automáticamente desde su portal. Sin embargo, vamos a depender estrechamente de la política de precios, ofertas y rotación de productos de nuestro proveedor.

Por otra parte, el Dropshipping  implica crear una tienda virtual propia como canal de venta. Y el presupuesto para hacer una tienda online requiere de cierta inversión. Lo más aconsejable es recurrir a una empresa de diseño de tiendas online. En Oviedo, Gijón y Avilés existen muchas. Sin embargo, no todas ofrecen asesoramiento personalizado, calidad de diseño y una asistencia integral. Asegúrate de contratar una empresa especializada en crear tiendas con dropshipping y con la experiencia necesaria.

¿Es mejor vender online desde una tienda física?

Por lo demás, parece lógico pensar que tener una tienda física supone una importante ventaja competitiva. Al menos, respecto a quien decide empezar a vender online sin contar con otra infraestructura. Como vendedores minoristas, disponemos ya de contactos con proveedores, conocemos su política de precios y los márgenes con los que podemos jugar. Y  también contamos con un espacio físico de almacenamiento, generalmente en la propia tienda.

Pero existe una ventaja aún mayor: el conocimiento directo de las reacciones del cliente ante el producto. Esto forma parte del know-how esencial de cualquier comerciante. Y del bagaje de todo negocio con experiencia en venta directa al público. Es el olfato del vendedor lo que le permite reconocer a su cliente. Y saber si va a comprar o no nada más verlo entrar a su tienda. Percatarse de cuándo un precio le echa para atrás, si mira el producto con interés o se deja influir por los comentarios que hacen sus acompañantes.

Son intangibles que tienen un gran valor en todo tipo de ventas, online y offline. Y resultarán de una ayuda incalculable a la hora de definir tanto el diseño como la navegabilidad de nuestra tienda online. Y la política de precios y descuentos. Por no hablar de la definición del target al que vamos a dirigir nuestras campañas de marketing online.

En el mundo virtual ese conocimiento puede complementarse con el que nos facilitan las herramientas de estadísticas como Google Analytics. Son elementos que nos ayudan a valorar las reacciones de nuestro público objetivo y de los visitantes de nuestra tienda online. Los registros de visitas, de páginas visitadas y el análisis de las reacciones de los usuarios ante las novedades o descuentos, siempre aporta información. Y nada desdeñable.

Tu puesto en el mercado. Por qué vender en Amazon, E-bay y otros marketplaces, o no.

Para aquellos que desean invertir en su propio e-commerce, existen los llamados marketplaces. Son plataformas de grandes vendedores que operan como un gran mercado de abastos. Un gran bazar en el que nos dejan vender nuestros productos. Bajo ciertas condiciones, claro está.

Es decir, en un marketplace como Amazon, podemos subir nuestros productos, tanto como particular como empresa, y utilizarlo como un escaparate. El beneficio inmediato es que aquellos aparecerán en las búsquedas que muchos internautas realizan en esta plataforma, y podrán ser comprados directamente por esos usuarios.

El sistema de subastas de E-bay suena muy tentador, pero hay que tener en cuenta muchas variables. Entre ellas, el tipo de producto y los márgenes que esperamos cosechar.

Cuestión de números

Porque  nada es gratis. Y menos en la venta online. Todos los marketplaces cobran comisiones a los vendedores. Amazon, por ejemplo, nos cobrará una cuota fija de 39,00 € + IVA mensuales por aparecer como un Amazon Seller. A esto hay que sumar una comisión generalmente del 15 % sobre el precio de venta al público (IVA incluido). Y todo ello nos lo facturará sin IVA a través de su filial europea Amazon Luxemburgo. Aunque nos limitemos a vender productos asturianos, por poner un ejemplo, con entregas en Oviedo, Gijón o Avilés. Da igual.

Gastos de envío y costes adicionales

A lo anterior hay que añadir los gastos de envío. Y si queremos vender a clientes Prime de Amazon, con gastos de envío gratuitos, debemos incluirlos en el precio de venta. Lo cual reducirá nuestro margen. Por no hablar de los costes adicionales por mejorar los resultados en las búsquedas de productos que realizan los usuarios de Amazon. Estos resultados dependerán básicamente de si pagamos por anunciarnos de forma destacada. Y en su defecto, de una combinación de factores como nuestro historial de vendedor, precios de venta y si aprovechamos o no la logística propia del marketplace. Es decir, si enviamos directamente los productos al cliente imprimiendo nosotros las etiquetas, o se los enviamos a Amazon para que se encargue del envío.

Qué vender y qué no vender en un marketplace

En definitiva, vender en Amazon y otras plataformas similares requiere un análisis de costes muy detenido. Y lo primero que hay que tener en cuenta es  si nuestro producto ya se vende en la plataforma por otros vendedores. O por el propio Amazon. En este último caso, cualquier especialista en comercio electrónico os aconsejará no intentar competir con esos productos. Si juegas en el terreno de un gigante de las ventas online, las reglas las pone él. Y no para favorecerte a ti.

Sí nos puede ser útil éste y otros markeplaces en ciertos casos como la venta de productos de fabricación propia o bajo patente o contrato de exclusividad del distribuidor para ciertas áreas geográficas. También para librarse de productos en stock en nuestra tienda física, por cambio de proveedores por ejemplo o para el lanzamiento de nuevos productos.

Vender en Instagram y vender usando Facebook.

Todo es posible en las redes sociales, que al igual que los marketplaces funcionan como una especie de universo paralelo a Internet pero dentro de la red. Con sus propias páginas y buscadores de contenidos. Incluso con sus propios marketplaces. Ahora bien, una cosa es la captación y otra la posibilidad de cerrar una venta y cobrar a través de la propia red social.

Es cierto que se puede vender usando tus redes sociales, aprovechando las opciones que permiten redirigir tus publicaciones a tu propia tienda online. Y también se puede vender  a través de tus páginas de negocio en estas redes sociales, mediante el uso de plataformas como Shopify vinculado a Instagram Shopping o a través de aplicaciones como Facebook shops. Aunque con bastantes limitaciones.

Tu mercado en las redes sociales

Todo depende del nicho de mercado y tus métodos de captación de clientes habituales. Si ya tienes muchos seguidores. Si vendes un producto que ha generado interacciones con un buen número de clientes potenciales. Y si eres habitual usuario de las herramientas para promocionar entradas como Facebook Ads o Instagram Ads. Aún así, estarás sujeto a las limitadas opciones de maquetación a la hora de presentar tus productos en estas plataformas, configuraciones de ofertas y métodos de pago. Y, peor aún, dependerás de la visibilidad que quieren darte. O de los anuncios que pagues. Además es un universo muy cambiante, donde el uso de las herramientas  y las reglas del juego se están modificando constantemente.

Crear tu propio e-commerce y no depender de nadie

La alternativa para lanzarse a vender en internet con garantías es, sin duda, crear tu propio e-commerce. Cualquier iniciativa de negocio o el lanzamiento de una línea comercial requiere una planificación. Definir los recursos disponibles, elegir los medios adecuados de venta y calcular los beneficios esperados. El precio de una tienda online diseñada por profesionales supone, sin duda, un desembolso. Particularmente frente a aquellas plataformas que ofrecen herramientas de venta online gratuitas. Sin embargo, sus posibilidades de rentabilidad suelen guardar proporción con la inversión realizada. Un buen escaparate en una avenida comercial garantiza más ventas que un local a desmano y sin atractivos.

Ventajas de crear una tienda online propia

Si nos decidimos a crear nuestro propio e-commerce, disfrutaremos de una serie de ventajas:

  1. Libertad de apariencia y diseño para dotarla de una imagen corporativa de nuestro gusto. Una imagen acorde con el producto, o que armonice con la que ya tenemos.
  2. Libertad en la fijación de precios.  Sin necesidad de sujetarnos a las imposiciones de los proveedores.
  3. Libertad de gestión de los gastos de envío y de incluirlos o no en el precio.
  4. Posibilidad de vender en toda España y en el extranjero, utilizando plugins multidioma y multidivisa.
  5. Capacidad de trabajar el posicionamiento en Google. Y de personalizar los criterios de búsqueda que quieres potenciar en el SEO de tu tienda online o de determinados productos.
  6. Facilidad de adaptar tu estrategia de marketing a través de recursos como códigos de descuento, marketing de afiliados, listas de deseos, campañas de remarketing y segmentación del público para campañas de publicidad online.

Estos son algunos de los consejos para empezar a vender en Internet que daríamos a cualquier cliente. Si después de analizar los pros y los contras te decides, no esperes a mañana. Empieza por pedir presupuesto a una empresa de diseño web especializada en tiendas online. Y con la capacidad de darte un soporte y asistencia adaptado a tus posibilidades.

En PRISMA IMAGEN Y DISEÑO te lo damos todo. El sello de un diseño web de calidad aplicado a la creación de una tienda online atractiva y bien posicionada. Aquí mismo, en Asturias. Y el mejor trato personal que puedas esperar. Es fácil comprobarlo: ¡Llámanos! 985 565 867 – 984 836 842 o ponte en contacto con nosotros a través de este enlace.

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